Semblanza de M. Consuelo López Morfín

Nació el día 27 de marzo de 1941, en la ciudad de León Gto. Méx. sus padres fueron el señor Félix López León y la señora Ma. Luisa Morfín Patiño.  Fue la tercera de tres hijas y las tres fueron Cordimarianas. M. Consuelo, ingresó a la Congregación el 15 de enero de 1955, en León Gto. e inició su Noviciado el 7 de diciembre de 1956 y su primera Profesión la hizo el 8 de diciembre de 1958.  Su Profesión Perpetua la hizo el 8 de diciembre de 1964. Realizó su apostolado en Chicago Illinois, apoyando en el cuidado de los niños en la Guardería, en México se desempeñó como maestra en los colegios de Apaxco, Taxco y Monterrey  y como misionera, en lugares más lejanos como: Tlacoapa Gro., Coatetelco Mor., Tehuantepec Oax., y en los países de Venezuela, Honduras y Guatemala, ya en sus últimos años estuvo en la Librería católica de Cuernavaca Mor.

               Fue una misionera entregada y muy consciente de su responsabilidad en las tareas que se le encomendaban, con mucha capacidad de visión, muy crítica y arriesgada.  Algo que no le ayudaba mucho fue su desorientación pero se las ingeniaba para hacer los recorridos que se le presentaban.  Otro don que Papá Dios le regaló fue el de que junto con sus hermanas elaboraban medicinas naturales muy eficaces, con esto ayudaron a muchos hermanos indígenas y de otros campos sociales.  Algo muy bueno que hizo también la madre Consuelo fue el compartir estos conocimientos, durante los años que estuvo en Cuernavaca, trabajó con un grupo de señoras a quienes les estuvo formando en esta área de la medicina.  Y algo muy valioso que tenía era el de lograr comprender la situación del otro, esto era muy bueno porque podía brindar mejor ayuda a la gente.

               Su problema de salud, fue insuficiencia cardiaca, la cual le afectó a los pulmones que se le llenaron de líquido y esto le causó la muerte, pero fue una mujer de mucho valor para aceptar esta partida, ya desde tiempo antes decía que ella ya estaba preparada para cuando Dios la llamara, pero no dejó su trabajo, Dios le concedió trabajar hasta sus últimos días con mucho dolor pero con entrega y generosidad. Entregó su espíritu al Señor el día sábado 5 de mayo de 2018 a las 7:40 p. m. y Dios Nuestro Padre, con toda su ternura la acoge en su regazo, y María nuestra Madre que también nunca la abandonó, siempre estuvieron con ella en su caminar.  Y ahora nos encomendamos a ella para que interceda ante Jesús y María por toda la Congregación.

QUE DESCANSE EN PAZ.