Reflexión Bíblica. Ser libres y superar el miedo

Génesis 49,29-32 Familia de Jacob

-Jacob da el encargo a sus hijos de sepultarlo.

-En los hermanos había envidia por eso atentaron contra su hermano José.

-Los hijos ante la muerte de su padre tienen miedo de que José se enoje con ellos por lo que le hicieron.

- la verdad sale a la luz. José se entera de la muerte de su padre y de lo que hicieron sus hermanos contra él y los perdona.  Les dice no tengan miedo.

- lo que aparentemente era un mal Dios lo convirtió en bien para sobrevivir a un pueblo numeroso.

- José al final de sus días pudo experimentar fuertemente el cuidado y amor de Dios, de su familia, de sus antepasados y es lo que le dio fuerza para seguir.

 

Mt. 10,24-33 Grupo de Jesús

- Jesús sigue enseñando a sus apóstoles a realizar la misión de manera congruente.

- En ese grupo también había talentos, envidia, lucha de poder.

- El hecho de ser seguidores de Jesús tiene consecuencias. Si el Señor de la casa lo han llamado Satanás, que no dirán de sus servidores.

- No hay nada oculto que no llegue a saberse repítanlo en pleno día, lo que les digo al oído, pregónenlo desde las azoteas. Jesús los invita a no tener miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma

-Ustedes valen mucho a los ojos de Dios no tengan miedo. Él cuida de los pájaros y los cabellos de su cabeza están contados.

 

Los textos son interesantes y nos muestran un claro mensaje para tomarlo en cuenta. Dios y Jesús nos hablan a través de estos hechos cercanos a nuestra realidad. Dos grupos la familia de Jacob y el grupo de Jesús. Hay tendencias, actitudes, comportamientos, emociones, que salen de las personas conflictos, división, rupturas, reconciliaciones, a veces dan vida o de lo contrario división y muerte. En el caso de algunos hijos de Jacob se dejaron llevar por la envidia, maldad, venganza, celos y lucha de poder. Experimentaron el miedo a ser descubiertos y castigados por José. Las tendencias mencionadas anteriormente también las vivieron los apóstoles y estaban también   temerosos por lo que implica el seguir a Jesús.

José ha hecho un camino interior para sanar esas relaciones. Se siente querido por Dios.  Perdona a sus hermanos y Dios lo rescata, lo elige para dar vida a un pueblo numeroso. En el Evangelio Jesús repite a sus apóstoles “No tengan miedo” ustedes valen mucho a los ojos de Dios.

 No nos dejemos llevar por el miedo que es un mal consejero y nos paraliza. Hay que ser libres y superar el miedo y arriesgarnos a anunciar el Evangelio. La fe ha de abrirnos a la esperanza, porque nos sabemos en manos de Dios y experimentamos el cuidado, la protección y nos sentimos más fuertes.       

M. Bertha Pérez Valadez mcm