Misiones populares

"...enviadas a anunciar la Buena Nueva a los pobres..." (Lc. 4,18)

Como enviadas de Cristo y continuadoras de su misión, las Misioneras Cordimarianas participamos de la Vocación Misionera de la Iglesia, orientando toda nuestra vida al anuncio de la Buena Nueva conforme a nuestro carisma. (CC No.49)

Impulsadas por el Espíritu que ungió a Cristo y prontas como María a ejercer nuestra acción misionera, anunciamos el Evangelio a toda la gente necesitada de Dios, particularmente a los humildes; campesinos, obreros, indígenas, presos, minusválidos, atendiendo dentro de estos sectores, preferencialmente a mujeres, jóvenes y niños. (CC No. 52)

La Misión Cordimariana adquiere su sentido en la misión universal de la Iglesia, por eso intentamos cumplir el encargo de Jesús: “Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda creatura”. Hemos sido llamadas a comunicar a la humanidad la Buena Nueva de la Paternidad-Maternidad de Dios, de la fraternidad de Cristo y de la fuerza del Amor y de la unidad en el Espíritu Santo.