Misioneras de corazón ardiente

Vie, 10/19/2018 - 19:02 -- miscordi
Misioneras de Corazón Ardiente

Desde hace una década y media venimos releyendo nuestra Nuestra Espiritualidad  buscando vivirla mejor para estos tiempos, desde sus raíces en la espiritualidad de San Antonio María Claret, vivida y experimentada por nuestros fundadores, Madre Carmen Serrano y Padre Julián Collell, CMF. Un núcleo de nuestra espiritualidas es la Misión, y en este mes misionero y mes que recordamos a nuestro "abuelo" espiritualmente hablando: Claret, queremos compartirles algunos apuntes que en cada Cordimariana se va haciendo vida de manera particular. 

Esta misión la reconocemos desde el envío que encontramos en el Evangelio según Mateo "Ite ergo docete omnes gentes" Vayan y anuncien a todas las gentes" (28,19) Este envío parte de la necesidad y búsqueda de la Gloria de Dios y de la salvación de toda la humanidad participando de la vocación Misionera de la Iglesia. 

La Misión Cordimariana se sabe impulsada por el Espíritu a comunicar a la humanidad la Buena Nueva de la Paternida-Maternidad de Dios, de la fraternidad en Cristo y de la fuerza del Amor y de la unidad en el Espíritu Santo. (NEC 111). Pues somos seguidoras de Jesucristo, consagradas por el Padre en el don del Espíritu 

A la Congregación se le ha concedido representar en la Iglesia la vida profética de Cristo y de la Iglesia, su vocación de mensajera de la Buena Nueva a toda la humanidad, especialmente para los pobres; destinatarios y sujetos privilegiados el Reino vivido y anunciado por el Señor. Contemplando con ojos misioneros la cruda realidad... con desigualdad creciente, violencia, vacío, tedio, desesperanza...  Sensibles como nuestros fundadores , las Cordimarianas buscamos que este seguimiento a Jesucristo a la manera de los Apóstoles... compartiendo las esperanzas y tristezas en la misión que nos encontremos, principalmente de los más pobres y marginados.

Remitiéndonos al Carisma heredado de Julián y Carmelita, descubrimos en ellos una conciencia vivísima de la Misión, que les hizo superar barreras o dificultades, afrontar persecuciones y "destierro", ofrecerse como víctimas propiciatorias con tal que la "Obrita" siguiera adelante... despertar creatividad y dinamismo en sí mismos yd en los demás para impulsar la misión. Para ello nos dieron ejemplo de espíritu de oración, de talante místico y ascetico, de misericordia y bondad, que transparentan actitudes de armonía interior vividas en comunidad en confianza absoluta en Jesucristo que, por la acción de su Espíritu es el Protagonista de la Misión reveladora de Dios Padre-Madre.

(apuntes tomados de nuestro documento capitular "NEC" numerales de 109-116)