CONTEMPLANDO MI LLAMADO

Hola. Soy Teresita  García Pérez, Misionera Cordimariana y a mis 66 años que tengo, disfruto y doy gracias a Dios por el llamado que me hizo siendo muy niña, y después fui clarificando mi vocación a Consagrar mi Vida al Señor en el servicio a mis hermanas y hermanos llevándoles la Buena Noticia de que Dios los ama, pero veo que esta noticia, necesito darla  sobre todo como experiencia de Dios, pues el Evangelio se transmite con la Palabra y con la Vida, para que de verdad llegue al corazón de los hermanos.

            Doy gracias a Dios por mi vocación y constato que el Señor me sigue llamando, pone en mí el deseo y una necesidad grande de seguir compartiendo ese amor de Dios y convivir con los hermanos y hermanas, sobre todo con los más necesitados.  Es muy bonito para mí hablar de Jesús, de sus gustos y enseñanzas, cómo nos enseñó con su propia vida, con su ternura, compasión, cercanía, sencillez, humildad…  a buscar la felicidad en el amar cada día.

Algo muy importante que veo es que para realizar esta misión tan hermosa, necesito mantenerme siempre muy unida con Jesús el Señor.  Y yo como Cordimariana, como hija del Inmaculado Corazón de María, tengo la ventaja de acogerme a María, mi Madre que me enseña desde el Corazón a escuchar la Palabra, meditarla y guardarla en el Corazón, que quiere decir hacerla a la vida y de esa manera me podré mantener en contacto con el Señor.

 Que Jesús y María, caminen siempre a nuestro lado y nosotras los acojamos en nuestras vidas.