Celebración por el día internacional de la mujer 8M

“Felices las misericordiosas y los misericordiosos, porque serán tratados con misericordia”. (Mt, 5, 7)

En 1972 la Asamblea General de la ONU declaró: 1975 Año Internacional de la Mujer e invitó a todos los Estados a declarar, conforme a sus tradiciones históricas y costumbres, un día como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional. El reconocimiento de esta fecha surgió de las luchas sociales de los movimientos obreros a finales del siglo XIX en América del Norte y Europa. El Día Internacional de la Mujer es un buen momento para reflexionar acerca de los avances logrados, pedir más cambios y celebrar la valentía y la determinación de mujeres sencillas que han jugado un papel clave en la historia de sus países y comunidades.

 

Bienaventuranzas de la Mujer

Dichosa la mujer que tiene los ojos limpios, muy despiertos para saber leer el misterio de la vida, entender los signos de los tiempos, y descubrir las huellas del Amado.

Dichosa la que tiene los oídos muy abiertos, para escuchar los mensajes ofrecidos, y acoger las voces de los pequeños, los gritos de las víctimas, los anuncios del profeta.

Dichosa la mujer que tiene las manos abiertas, desprendidas; que sabe que el Reino que vivió hasta el extremo el amor, que busca enderezarse con otros y con otras, que quiere dar a luz a la humanidad nueva.

Dichosa la mujer de corazón ardiente, que escucha la Palabra y se enardece, que goza con la promesa, contagia optimismo, cree en la utopía y la trabaja.

Dichosa la mujer alegre aunque conoce el sufrimiento y la pobreza. No es alegría natural, es recibida, ha escuchado las bienaventuranzas. Sabe que los pobres, los que sufren son dichosos, Dios está con ellos.

Dichosa la mujer que eleva sus brazos en actitud suplicante, consciente de su necesidad de Dios y del Espíritu que fecunda la Historia y hace posible el fruto deseado, el que hace “gemir a la creación entera como en dolor de parto” de Dios le pertenece y lo espera, también para los pobres.

Dichosa la mujer que camina sobre sus propios pies, apoyando sus huellas en las de Aquel que vivió hasta el extremo el amor, que busca enderezarse con otros y con otras, que quiere dar a luz a la humanidad nueva. Dichosa la mujer de corazón ardiente, que escucha la Palabra y se enardece, que goza con la promesa, contagia optimismo, cree en la utopía y la trabaja.

Dichosa la mujer alegre aunque conoce el sufrimiento y la pobreza. No es alegría natural, es recibida, ha escuchado las bienaventuranzas. Sabe que los pobres, los que sufren son dichosos, Dios está con ellos.

Dichosa la mujer que eleva sus brazos en actitud suplicante, consciente de su necesidad de Dios y del Espíritu que fecunda la Historia y hace posible el fruto deseado, el que hace “gemir a la creación entera como en dolor de parto”.

 

SALMO

Mujeres de Dios

Coro 1 Mujeres de Dios, mujeres que experimentan y transparentan gozosamente la presencia de Dios en sus vidas como impulso creador, liberador de cadenas, corriente de vida.

Coro 2 Mujeres de Dios, mujeres que viven de la intimidad con Dios a quien sienten como amor entrañable, cercano, amiga, compañera, refugio y fortaleza.

Coro 1 Mujeres de Dios, que se dejan mover por el viento del Espíritu, que buscan, disciernen, permanecen atentas a los signos de Dios; mujeres que perforan la realidad para encontrarse en ella con la acción de Dios y secundarla.

Coro 2 Mujeres de Dios, mujeres que descubren la presencia y el don de Dios en el hermano, en la hermana; que saben agradecerlo y potenciarlo; mujeres que crean comunión desde el reconocimiento y valoración de las otras, aportando lo suyo.

Coro 1 Mujeres de Dios, mujeres que saben agradecer y bendecir a Dios, porque descubren su dinamismo de vida en toda situación; y a los demás, porque los sienten como don de Dios.

Coro 2 Mujeres de Dios, mujeres que han sido atraídas por Jesús y quieren ser, como Él, presencia del amor gratuito e incondicional del Padre-Madre para cada mujer y hombre en nuestro mundo; mujeres que miran a las personas con ternura, con entrañas de misericordia.

Coro 1 Mujeres de Dios, mujeres de corazón compasivo y solidario, comprometidas en la causa de los pobres y excluidos, los hijos preferidos de Dios.

Coro 2 Mujeres de Dios, mujeres que viven la pobreza, del corazón y de los bienes; mujeres que, desde donde están, luchan por un cambio de actitudes y de estructuras, por la justicia y la paz, por hacer crecer la esperanza.

Coro 1 Mujeres de Dios, mujeres que quieren hacer de su vida toda testimonio de que Dios es amor, misericordia, compasión; mujeres que viven la vida de la gente, para decirles con su vida y sus actitudes, que Dios les ama.

 

LECTURA DEL EVANGELIO SEGÚN SN LUCAS (13,10-17)

 Un sábado estaba enseñando en una sinagoga, cuando se presentó una mujer que llevaba dieciocho años padeciendo enfermedad de un espíritu. Andaba encorvada, sin poder enderezarse completamente. Jesús, al verla, la llamó y le dijo: —Mujer, quedas libre de tu enfermedad. Le impuso las manos y al punto se enderezó y daba gloria a Dios. 5 El jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había sanado en sábado, intervino para decir a la gente: —Hay seis días en que se debe trabajar: Vengan a hacerse sanar esos días y no en sábado. El Señor le respondió: —¡Hipócritas! Cualquiera de ustedes, aunque sea sábado, ¿no suelta al buey o al asno del pesebre para llevarlo a beber? Y a esta hija de Abrahán, a quién Satanás ha tenido atada dieciocho años, ¿no había que soltarle las ataduras en sábado? Cuando decía esto, sus adversarios se sentían confundidos, mientras que la gente se alegraba de las maravillas que realizaba.

PETICIONES:

Porque compartimos la misma Causa de la Mujer que es la causa de la justicia y la igualdad, oremos por todas aquellas situaciones donde se violentan los derechos de las mujeres.

A cada invocación respondemos: Señor, queremos ser sembradores de vida y esperanza.

- Por todas las mujeres: obrera, campesina, india, afro y mestiza, que llevan sobre sus espaldas siglos de explotación.

- Para que abracemos la Causa de la Mujer promoviendo una educación liberadora en sintonía con los Derechos Humanos y la perspectiva de género.

- Para que aprendamos del espíritu femenino: el cuidado y protección de la madre-tierra y hagamos todo lo posible por evitar la destrucción del planeta.

- Para que cada día florezca la solidaridad entre nosotras y en los países donde nos encontramos, afrontando la violencia y trata de mujeres.

- Por todas las organizaciones civiles que luchan para que sean respetados los derechos de las mujeres.

ORACION

El Señor ha puesto su mirada sobre nosotras y nosotros; ha puesto su confianza y su esperanza. Jesús cuenta con nosotras para devolver la luz donde hay oscuridad y luchar por la paz, en medio de un mundo donde muchas veces la solución se encuentra recurriendo al uso de la fuerza. Jesús cuenta con nosotras y nosotros para sembrar la semilla de su Evangelio; semilla que produce frutos de fraternidad, liberación, justicia, igualdad, amor. Cuenta con nosotras, Señor, queremos ser luz que ilumine y muestre el verdadero rostro de Dios que es ternura y misericordia.